Medias de compresión en el embarazo: lo que conviene saber
Muchas mujeres las usan durante el embarazo por la sensación de piernas pesadas e hinchazón, sobre todo desde el segundo trimestre. La compresión que te conviene y si puedes usarlas lo define tu médico, no una guía de internet.
Empecemos por lo importante: esto lo decide tu médico. En el embarazo cambian la circulación y el peso que soportan las piernas, y lo que le sirve a una mujer no le sirve a otra. Ninguna guía de internet, incluida esta, puede indicarte una compresión.
Dicho eso, es de las consultas que más nos llegan. Acá está lo que sí podemos contarte con honestidad: por qué muchas mujeres las usan, en qué momento del embarazo suelen empezar, y cómo se ponen cuando ya la barriga estorba.
¿Por qué se usan en el embarazo?
Por la sensación de piernas pesadas e hinchazón, que suele aparecer desde el segundo trimestre y se acentúa en el tercero. Es de las molestias más comunes del embarazo.
La compresión graduada ayuda a que la sangre no se estanque en las piernas cuando pasas mucho tiempo de pie o sentada. Eso es todo lo que hace, y es suficiente para que muchas mujeres las usen.
No trata ni previene ninguna condición médica. Si tienes várices, hinchazón fuerte o cualquier diagnóstico, eso se maneja con tu médico. MedlinePlus, de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, tiene material en español sobre medias de compresión que puedes leer antes de la consulta.
¿Desde cuándo se empiezan a usar?
La mayoría empieza cuando aparece la molestia, no antes. Para muchas eso ocurre alrededor del segundo trimestre.
Pero de nuevo: si tu médico te dijo que las uses desde antes, o que no las uses, esa indicación manda sobre cualquier cosa que leas acá.
¿Cómo se pone una media con la barriga?
Es la duda práctica que nadie responde y la que hace que muchas terminen abandonándolas.
Póntela en la mañana, antes de levantarte del todo, cuando la pierna todavía está descansada y sin hinchar. Sentada en la cama o en una silla, no de pie.
En lugar de estirar la media entera, dale la vuelta hasta el talón, mete el pie, y desde ahí desenróllala hacia arriba. Cuesta mucho menos que jalarla.
Si ya no alcanzas cómodamente, pide ayuda. No vale la pena forzar la postura.
¿Qué tipo conviene?
La canillera es la más usada, porque la pesadez suele sentirse en la pantorrilla.
Sobre el nivel de compresión, la referencia general está en la guía de niveles de compresión — pero en embarazo esa decisión pásala por tu médico.
Y mide bien la talla: en el embarazo las piernas cambian, así que el contorno de hace tres meses puede no servirte. Está la guía de tallas.